Me operé de septoplastia (corrección tabique nasal) y reducción de cornetes el pasado 21 de Setiembre. Me habían operado dos veces con radiofrecuencia con unos resultados muy mediocres, por lo que a la vista de mis dificultades para respirar normalmente me decidí por una intervención más integral y profunda.
En absoluto es dolorosa, pero el postoperatorio es duro. Los cinco días con taponamiento son psicológicamente molestos, aunque objetivamente haces una vida bastante normal: comer, beber, hablar...con una dificultad aceptable.  Es como estar muy resfriado y debes respirar por la boca.  Por la noche va bien tener un vaso de agua a mano. Retirados los tapones, acto desagradable pero relajante a la vez, aún no respiras bien.  Dos o tres días más para retirar las membranas de silicona que soportan el tabique nasal, ya se nota una mejora significativa. En este acto me quitaron casi todas las suturas excepto las más profundas. Cuando esta fueron cayendo solas en dos-tres semanas, la respiración se vuelve ya casi normal, y he notado una mejora progresiva a medida que pasan las semanas. Supongo que va desapareciendo cualquier inflamación y todo el interior de la nariz se va normalizando. Me preguntaba el doctor Barceló si había valido la pena. ¡Volvería a operarme!  Sólo lamento haber esperado tanto tiempo.

L.G.,