Llevaba años con problemas respiratorios que me impedían dormir bien, realizar deporte al 100%, me generaban fuertes dolores de cabeza, inflamación de la
zona nasal, sensación de ahogamiento, mucosidad en los oídos que me ocasionaba mareos, y un largo etc. Las alergias y la sinusitis lo empeoraban aún más. Cansada del tema, comencé con médicos. Me realizaron una Turbinectomía (operación de cornetes) hace cinco años. Tras no notar mejoría, decidí visitar a un otorrinolaringólogo especializado en mi problema. Acudía la consulta del doctor Barceló en julio de este año, quien me dejó bien claro cuál era mi problema. Tenía una nariz compleja: mi triángulo nasal no tenía la proporción correcta para que los flujos de aire funcionasen. El tabique era demasiado estrecho, sufría de una gran desviación hacia el lateral izquierdo y seguía teniendo hipertrofia de cornetes. Además, tenía forma aguileña y la punta hacia abajo. En resumen, por el orificio derecho respiraba algo, mientras que el izquierdo lo tenía totalmente bloqueado. Me operó en agosto: Turbinectomia + Septorrinoplastia funcional. La primera semana es un poco dura (taponamiento, la sensación de presión e hinchazón...)por lo que hay que ir mentalizado. Aún así, con calma y paciencia se sobrelleva. Actualmente llevo un mes operada y he de decir que ha valido totalmente la pena. Ya respiro prácticamente al 100%, aunque el doctor me ha dicho que aún le falta desinflamarse; el resultado final se ve al año. Dónde más noto la diferencia es a la hora de dormir. Siento que puedo llenar los pulmones con facilidad, cosa que antes de la operación me era imposible. A nivel estético, ha quedado una nariz muy natural, totalmente simétrica,muy proporcionada con el resto de la cara, suavizando sus rasgos. No parece una nariz operada, que era lo que yo buscaba.

M.R.,